El precio medio de la gasolina en España entre enero de 2013 y julio de 2014 ha sido de 1,44€ por litro. Cualquier ahorro que consigamos en combustible repercutirá positivamente en la economía doméstica, y ese parece ser uno de los principales argumentos de venta de un coche que lleve la etiqueta “híbrido”.
Durante ese mismo período he recorrido casi 30.000 km lo que se traduce en un gasto de aproximadamente 4.100 € en combustible. También he de decir que durante este tiempo he estado tomado nota en cada repostaje de los litros gastados los kilómetros recorridos de un coche gasolina con un motor 2.0 de 150 cv. Los resultados de los consumos aparecen en el siguiente gráfico.
Si eliminamos el valor que está por encima de 16, que puede deberse a un error al anotar los datos, obtenemos que el consumo medio de este coche es de 9,76 l/100 km, oscilando entre un valor máximo de 12,43 l/100km y un mínimo de 7,04 l/100km. En el gráfico también puede verse que, como en todos los coches, hay un comportamiento claramente diferenciado entre el consumo urbano y el consumo en carretera. En este caso el consumo urbano medio es de 10,86 l/100km y el consumo en carretera medio es de 8,66 l/100. El 43% de los km recorridos podría considerarse mayoritariamente urbano y el 57% restante mayoritariamente en carretera. Ahora bien, si lo ponemos en términos de euros podemos ver que de los 4.100€ gastados en gasolina en ese período el 49% se ha gastado en hacer recorridos urbanos y el 51% en recorridos por carretera, igualándose prácticamente los porcentajes
El reto del consumo urbano:
Mientras que el consumo en carretera se ha reducido considerablemente gracias a las importantes mejoras de los motores diesel en los últimos años, el consumo urbano sigue siendo el caballo de batalla de los fabricantes de automóviles. Se han logrado algunas mejoras como la generalización del sistema start/stop en la mayor parte de vehículos nuevos, que detiene el motor en los semáforos, y otras mejoras en eficiencia de distintos fabricantes. A pesar de eso la realidad es que el consumo en ciudad sigue siendo superior al consumo en carretera aunque utilicemos un motor diesel.
Pensemos en un sistema que consiga reducir el consumo medio de un automóvil y que, al mismo tiempo, iguale prácticamente el consumo en ciudad y el consumo en carretera. Esa es la idea que hay detrás de un coche híbrido. El gráfico que aparece a continuación representa el consumo de un coche híbrido con un motor de gasolina de 1.800 cc y 99 cv combinado con un motor eléctrico de 37 cv  después de haber realizado 3.158 km, tanto por carretera como por circuito urbano.
Aunque todavía hay menos datos que en el caso del coche de gasolina puede verse claramente que no existe apenas diferencia entre el consumo medio urbano y el consumo medio en carretera. Además, el consumo medio ha bajado hasta los 5,16 l/100km, es decir, un 47% menos de consumo que el coche de gasolina. Esto supone un ahorro de 1.930€ en el mismo período, o lo que es lo mismo, un ahorro de 100€ al mes en gasolina.
Comparativa:
Los resultados son claros. El coche híbrido logra un ahorro del 40% en carretera frente a un coche de gasolina, y un 52% menos de consumo en ciudad.
 
 
Frente a un coche diesel las cifras no son tan espectaculares en carretera, donde acabaremos obteniendo consumos similares aunque algo inferiores en el caso del híbrido. Donde seguiremos viendo una diferencia notable será en los trayectos por ciudad, en los que podremos encontrar ahorros superiores al 20% frente al motor diesel convencional.