Whatsapp te llena iCloud: ¿cómo borrar la copia de seguridad de Whatsapp?

En mi último post escribí sobre las copias de seguridad automáticas que realiza Whatsapp y cómo influyen esas copias en el consumo exagerado de datos que algunos usuarios hemos notado. Una vez que ya hemos desactivado las copias automáticas de Whatsapp nos queda otra tarea pendiente: borrar la copia que ha hecho de iCloud.

¿Qué es iCloud Drive?

iCloud Drive es un servicio de almacenamiento en la nube de Apple. En palabras normales: un disco duro conectado a internet. Cuando te compras un iPhone, Apple te incluye, de manera “gratuita”, un espacio de 5Gb en ese disco duro para que lo uses como consideres.

¿Qué se guarda en iCloud Drive?

La función principal para la mayoría de usuarios será almacenar las fotos y la copia de seguridad que genera el teléfono todas las noches. Ambas copias son fundamentales ya que, si perdemos el iPhone, podremos recuperar prácticamente todo el contenido. Sin embargo, algunas aplicaciones también utilizan este espacio de almacenamiento. Whatsapp es una de ellas, creando una copia de seguridad innecesaria que puede ayudar a que los escasos 5 Gb que nos da Apple se llenen rápidamente.

¿Hace Whatsapp una copia de todos tus chats?

Pues, como decía al principio, la respuesta es sí. Además de la copia de seguridad que hace el propio teléfono por las noches y cuando está conectado a una red Wifi (para no gastar datos), Whatsapp crea otra copia. Esta copia se guarda se guarda en iCloud y puede llegar a ocupar varios Gb de almacenamiento, obligándonos a contratar espacio extra. Lo peor de todo es que, para hacer esa copia de seguridad, Whatsapp no tiene en cuenta si estás o no estás conectado a una red Wifi. La hace cuando considera y usando tu tarifa de datos si es necesario como veíamos en mi último post.

Ya he desactivado la copia de seguridad de Whatsapp: ¿cómo puedo recuperar el espacio usado por esa copia de seguridad en iCloud?

Como decía, esa copia de seguridad que hace Whatsapp puede llegar a ocupar varios Gb, con lo que lo más conveniente es eliminarla. Para saber cuánto espacio me está usando la copia de seguridad de Whatsapp solo tengo que hacer lo siguiente: abrir ajustes, pulsar donde aparece tu nombre, después en donde dice iCloud y, finalmente, en “Gestionar almacenamiento”.

La opción “Gestionar almacenamiento” nos permite ver cuánto espacio de iCloud está utilizando cada aplicación. En mi caso aparece esto:

Y centrándonos en Whatsapp vemos que la última copia que hice de Whatsapp está usando casi 1 Gb de espacio de almacenamiento en iCloud. Esto quiere decir que, si no tuviese contratado ningún plan adicional y estuviese usando solo los 5Gb que me vienen por defecto, la copia de Whatsapp ya se llevaría el 20% del espacio. Y lo peor de todo es que esta copia no tiene gran utilidad ya que, en la copia de seguridad que hace el sistema de todo el teléfono, también está la información de Whatsapp. Es por eso que la mejor opción es borrar esa copia y liberar espacio en iCloud.

A continuación pulsamos donde dice “Whatsapp Messenger” y nos aparecerá una pantalla en la que nos preguntará si queremos eleiminar los datos. Pulsamos en eliminar los datos y listo.

¿Qué hemos conseguido?

Con esto hemos logrado recuperar 1Gb de almacenamiento en iCloud (en mi caso) que no tendría por qué estar ocupado. Es importante aclarar que pulsando “Eliminar datos” no estamos borrando ni la aplicación de Whatsapp de nuestro teléfono ni las conversaciones que tenemos en el teléfono. Solo estamos eliminando la copia de seguridad que ha hecho Whatsapp en iCloud. Y si alguna vez perdemos el móvil o borramos Whatsapp por error siempre podremos recuperar todo de la copia de seguridad que hace el propio teléfono.

¿Cómo puedo evitar que esto se repita?

Simplemente desactivando las copias automáticas que realiza Whatsapp tal y como explicaba en mi anterior post.

Cómo reducir el consumo exagerado de datos en iPhone

No es la primera ocasión que alguien me dice: “estaba tranquilamente y, de pronto, me llega un mensaje de la operadora diciendo que había consumido el 90% de mi tarifa de datos, ¡y yo no había tocado el teléfono!”. Esto mismo lo he experimentado yo en los últimos meses, donde con un uso similar al de siempre, no conseguía superar el día 20 del mes de un tarifa de 10 Gb. Revisas y revisas pero no encuentras ninguna aplicación que haga un consumo exagerado de datos.

La tarifa la comparto con un iPad, que también tiene tarjeta SIM. Sin embargo, el consumo de datos del iPad era muy inferior al del iPhone. En el iPhone localicé algo llamado “iTunes media services” que parecía ser la clave. Tras buscar por internet encontré una descripción de lo que era eso. Algo así como el consumo de datos que hacen algunos servicios del sistema. Nada que ver con la música como en un principio intuí al ver “iTunes”.

Sin embargo, ese “iTunes media services” seguía sin quedar claro que era. Revisando un poco más mis aplicaciones acabé llegando a la punta del iceberg: Whatsapp. Y es que en Whatsapp, si vas a configuración, puedes ver el espacio que te ocupa cada chat en el teléfono pulsando donde dice “Datos y almacenamiento”.

Después pulsé en “Uso de almacenamiento” y ahí me encontré la primera sorpresa. Tenía varios chats que ocupaban más de 2 Gb de espacio en el teléfono. Es cierto que el primer lugar lo ocupaba un chat con unas 40 personas, pero el segundo puesto lo ocupaba un chat, ¡con solo 5 personas! (es un chat muy activo, ya os podéis imaginar)

Ahora solo me faltaba encontrar la relación entre lo que ocupan los chats y el uso de mi tarifa de datos porque, con esta información, lo único que podía deducir es que Whatsapp ocupaba demasiado espacio de la preciada memoria de mi iPhone.

A continuación volví para atrás y pulsé en “Uso de datos”, y aquí ya empezaba a verse alguna cosa que, por otro lado es evidente: los mensajes a penas consumen datod, pero los ficheros sí que usan una parte importante de la tarifa de datos. Ninguna novedad hasta aquí.

Estos datos los va consumiendo en el uso de la aplicación, pero tampoco justificaban que cada mes me quedase sin datos (la información que aparece en la imagen es de un período de muchos meses). Vamos a recapitular: tengo chats que ocupan muchos Gb de memoria del teléfono, pero el uso de datos que hace la aplicación para enviar y recibir ficheros y mensajes entra dentro de lo normal.

Whatsapp tiene una función interesante mediante la que te realiza una copia de seguridad de los chats por si tienes algún problema con el teléfono (lo pierdes o tienes que reinstalar la aplicación). Es algo práctico pero, ojo, hay que estar pendiente de esa función. Es precisamente aquí donde empecé a vislumbrar lo que había debajo de esa punta del iceberg. Si en configuración de Whatsapp pulsas “Chats” y después “Respaldo de chats” llegas a la pantalla desde la que gestionas las copias de seguridad y me encuentro con esto:

La copia de seguridad que realiza de los chats ocupa 1 Gb. En su momento la opción de “Copia automática” estaba activada y decía “Diaria”, es decir, cada día realizaba una copia de seguridad de los chats. Si leemos a continuación de donde indica el tamaño de la copia de seguridad dice algo que, con una apariencia de inocencia, es lo que nos va a dejar KO la tarifa de datos: “Haz un respaldo en iCloud de tu historial…”. Los que tenéis un iPhone sabréis que iCloud es el sistema de almacenamiento en la nube que utiliza Apple. En este sitio es donde se guarda, entre otras cosas, una copia del teléfono en su conjunto, de las fotos, ficheros, etc. Si vas a Ajustes>Datos móviles verás que está autorizado el uso de datos móviles, de tu tarifa de datos, para “iCloud Drive”.

En mi caso esto es necesario porque, si lo desactivo, no podría acceder los archivos que tengo guardados en iCloud drive cuando no estoy conectado a una red Wifi. No tengo más remedio que tenerlo activado. Sin embargo, sin Whatsapp realiza la copia de seguridad en iCloud Drive y, cuando tiene que hacerla, no está conectado el teléfono a una red Wifi, va a gastar 1 Gb de datos de mi tarifa simplemente haciendo la copia de seguridad de los chats. Y en mi caso era todavía peor porque la copia estaba configurada para hacerla de manera diaria.

El problema es que la opción de copia de seguridad de Whatsapp está mal diseñada. A diferencia de la copia de seguridad del teléfono que proporciona Apple a todos los usuarios, yo no puedo decirle a Whatsapp que haga esa copia de seguridad en iCloud solo cuando esté conectado a Wifi. En el momento que considera, en el caso de la imagen a las 17:06, se pone a hacer la copia estés donde estés. Si tienes Wifi no te gasta tarifa de datos, pero como te pille por la carretera, en el metro o en cualquier lugar que no tengas Wifi, se va merendar 1 Gb de la tarifa de datos.

¿Cuál es la solución para reducir el consumo de datos en el iPhone?

Puedes directamente desactivar la opción de uso de datos en iCloud Drive (Ajustes del iPhone), pero yo eso no lo recomiendo. Prefiero mantener activada la opción de utilizar datos con iCloud Drive (Ajustes del iPhone), pero desactivar la opción de copia de seguridad automática de Whatsapp (Configuración de Whatsapp). Y esto no supondrá un problema si pierdes el móvil porque el iPhone ya te está haciendo una copia diaria de todo el teléfono (incluido Whatsapp) por la noche cuando está conectado a la corriente y tiene conexión Wifi.Con esto solucionas el problema y ya no te llevarás sorpresas a mitad de mes con mensajes de la operadora diciendo que has consumido tu tarifa de datos. Además es recomendable hacer un poco de limpieza de esos chats haciendo uso de la opción “Vaciar chat” que se puede utilizar en cada chat. Con esto reduciremos el espacio que utiliza Whatsapp en el almacenamiento del móvil y, a su vez, reduciremos el tamaño de la copia de seguridad que hace.

Pasos para desactivar la copia de seguridad automática de Whatsapp:

1. Saca el listado de chats de WhatsApp ypulsa en “Configuración”:

2. Pulsa en “Chats”:

3. Pulsa en “Resapaldo de chats”:

4. Pulsa en “Copia automática” y elige la opción “No”

HRS4R o los insondables caminos del Espacio Europeo de Investigación

El grave problema de la implementación del Espacio Europeo de Investigación es uno de esos temas enquistados de los que se lleva años hablando pero que tan pocas consecuencias tiene en la práctica. Allá por el año 2000, cuando todos estábamos inmersos en la llegada del nuevo siglo, la Comisión Europea resaltó la importancia de la creación de un Espacio Europeo de Investigación. Ya entonces se decía eso que seguimos repitiendo hoy día hasta la saciedad, como el necesario aumento de la inversión en I+D que se requiere para ser competitivos en una economía basada en el conocimiento. Las diferencias con países como Estados Unidos en aquel momento ya eran evidentes donde, además de disponer de una mayor inversión, gozan de un auténtico sistema común de I+D.
Aunque la falta de inversión en I+D es un handicap importante que ya se decía entonces, también sacaba a relucir otro tema clave en cuanto a la organización de la investigación en Europa: existe una gran  y fragmentación que provoca la convivencia de diferentes sistemas nacionales de I+D normalmente inconexos entre sí. Conviene resaltar que este no es un problema único de la I+D, es algo inherente a la propia naturaleza plurinacional de la Unión. La necesaria cesión de competencias de los  estados miembro choca con el actual contexto en que los países parecen mirar más por su beneficio propio que por el del proyecto común que supone la construcción europea.
Desde entonces lo que más se ha hecho es dar recomendaciones, aunque es de justicia afirmar que el Programa Marco (actualmente Horizonte 2020), ha hecho mucho a favor de un sistema común de I+D. Lamentablemente las recomendaciones se mueven siempre en el ámbito del deseo de conseguir una mejor coordinación. Mientras que en el ámbito económico se están dando pasos firmes con iniciativas clave como el Banco Central Europeo o la Zona Euro (por citar dos ejemplos), esto no sucede en cuestiones de ciencia e innovación donde la falta de instituciones y mecanismos fuertes con autoridad son la norma.
Centrándonos en el tema de los recursos humanos y la estrategia HRS4R, podemos observar que la Comisión planteó una serie de recomendaciones entre las que destaca una (punto 5) que habla sobre la necesidad de disponer de más personas dedicadas a la investigación y una mayor movilidad. Para ello propone lo siguiente:
  • Más movilidad
  • Hacer conscientes a los investigadores de la dimensión europea de sus carreras
  • Fomentar la igualdad, con mayor número de mujeres dedicadas a la investigación
  • Hacer de la carrera de investigador algo atractivo para los más jóvenes

La cosa evoluciona un poco y en 2003 el Consejo de Europa (donde están representados los gobiernos de los estados miembro) hace una resolución donde se “congratula del interés de la Comisión en trabajar en pro de una Carta Europea del investigador”. La Comisión se pone manos a la obra y, tras sucesivas reuniones y sesiones de trabajo publica en 2005 la Carta Europea del Investigador y el Código de Conducta para la Contratación de Investigadores. Ambos documentos nacen con un fallo, y es que son una “recomendación”, es decir, son “actos jurídicos no obligatorios que sugieren a sus destinatarios un determinado comportamiento“. Ha habido avances desde entonces, pero menos de los deseados. La creación de la red Euraxess para promover la movilidad de investigadores ha sido importante. Es a Euraxess a quien se le encarga el soporte en la implementación del sello de excelencia en gestión de recursos humanos para la investigación HRS4R. Este sello surge en el año 2008 como una propuesta de la Comisión para implementar en la práctica los principios de la Carta y el Código

El interés por este tema ha ido subiendo desde que se publica la plantilla del grant agreement del programa Horizon 2020 y, en su artículo 32, se hace una mención expresa a que la institución firmante se compromete a hacer todos los esfuerzos posibles para alinearse con la carta y el código. Aquí es donde HRS4R entra en juego como herramienta clave para demostrar que estamos en esa línea. El sello se basa en los clásicos modelos de autoevaluación de los modelos de excelencia (tipo EFQM por ejemplo). La institución se compara frente a un “gold standard” para ver la distancia que hay entre lo que hace en la práctica y lo que debería estar haciendo según la carta y el código. Es lo que se conoce como el “gap analysis”. A partir de ahí se define una serie de planes de acción para reducir esa distancia y así, con los años, aproximarse más a lo que establece la Carta y el Código.

La realidad es que todo este proceso está siendo demasiado lento. Basta con observar que en 17 años menos de 400 instituciones de investigación europeas parecen estar alineadas según los principios de la Carta y el Código. Estos tiempos son francamente inaceptables si se quiere ser competitivo en I+D. Por otro lado, aunque es cierto que el HRS4R es un paso en la buena dirección, parece que nadie ha puesto sobre la mesa el coste de implementar el modelo de gestión de recursos humanos que hay detrás de la Carta y el Código. Y con esto no me refiero al coste de obtener el sello HRS4R, sino al de financiar los diferentes planes de acción que hay que poner en funcionamiento para aplicar la Carta y el Código (captación de talento, estabilización de investigadores, planes de carrera…). Un coste que sin duda alguna es muy superior al actual y del que, hasta la fecha, poco se sabe sobre cómo se va a financiar. En una reciente sesión sobre el tema en la Universidad Miguel Hernández de Elche organizada por RUVID, se dijo que desde Euraxess se estaban haciendo todos los esfuerzos posibles para que el FP9 disponga de líneas específicas de financiación para este tema. Esperemos que estos esfuerzos lleguen a buen término y una prioridad tan importante tenga detrás los recursos necesarios para ponerla en funcionamiento.

 Enlaces de interés:

Ranking de Shanghai, excelencia y resiliencia de las universidades

Hoy publico una tribuna en el Diario Expansión (aquí en PDF) de esta semana junto con Joaquín Maudos, catedrático de la Universidad de Valencia e investigador del Ivie. Como todos los veranos por esta fecha se publican los resultados del conocido Ranking de Shanghai, resultados que no dejan indiferentes a nadie. Este año las universidades españolas se mantienen en número pero bajan posiciones. En el artículo analizamos los resultados y observamos el agotamiento del actual sistema si lo que se quiere es ser competitivos a escala internacional y tener impacto en los rankings.

 

Versión en PDF del artículo

Apps para niños con contenido no apto

Cuidado con las clasificaciones de edad de los juegos: aunque te instales un juego apto para mayores de 4 años puede acabar mostrando contenido sólo apto para mayores de 18 años. Es una realidad que las tiendas de aplicaciones de los móviles, la AppStore de Apple por ejemplo, están llenos de juegos gratuitos. Estos juegos son gratis porque sirven de plataforma para mostrar publicidad de otros juegos que no son gratis. El jugador, para conseguir monedas, cerezas o cosas así, es obligado a ver vídeos de publicidad. Hasta aquí todo bien, pero ¿qué sucede si te descargas un juego apto para un niño de 5 años que acaba viendo publicidad de juegos violentos sólo aptos para mayores de 18? Pues eso es lo que está pasando.

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Apple Pencil 2: mejoras esperadas

El stylus del que tanto renegó Steve Jobs finalmente llegó a Apple con la introducción del iPad Pro. Sin embargo su llegada para mi no ha supuesto un gran cambio en la manera de usar el ipad y creo que tampoco para mucha gente. La idea no es mala, un stylus para cuando necesitas algo más de precisión que con el dedo y que, además, te permite apoyar la mano sobre la pantalla. Sin embargo existen algunas cosas que espero mejorarán con la nueva versión que saquen. Continuar leyendo “Apple Pencil 2: mejoras esperadas”

Cambiar de Dropbox a OneDrive

La red está plagada de comparativas acerca de los servicios de almacenamiento en la nube de las principales empresas (Dropbox, Google, Microsoft y Apple). Sin embargo estas comparativas suelen quedarse en una revisión superficial de las especificaciones que cada empresa publicita y poco más. Con este post pretendo aportar un caso real consistente en trasladar 45 Gb entre dos cuentas profesionales de Dropbox y OneDrive. La cuestión puede parecer sencilla, aunque hay algunas cuestiones que hacen que la balanza se pueda decantar hacia uno o hacia otro. OneDrive ofrece una ventaja clave respecto a Dropbox: la licencia de Office y el acceso a la versión online de sus principales aplicaciones. Al mismo tiempo Dropbox es fiable y el especialista en este tema. ¿Qué interesa más? Continuar leyendo “Cambiar de Dropbox a OneDrive”

Pagos NFC con el móvil: una auténtica pesadilla

El pago con el móvil sigue siendo una experiencia frustrante e inconsistente. Los intentos de fabricantes, bancos y operadoras de hacerse con una tarta del pastel está haciendo que el resultado sea nefasto para el usuario, que ve como pagar con el móvil no es una alternativa fiable a las tarjetas de crédito tradicionales.

Desde hace un mes estoy probando los sistemas de pagos móviles en dos de sus vertientes. La primera prueba la hice con Apple Pay, y ya preparé hace unos días un artículo explicando cuál fue la experiencia. Usaba un iPhone 6 enlazado con una tarjeta American Express. El resultado fue más o menos bueno pero, sin embargo, en algunos casos el datáfono daba el mensaje “Tarjeta no soportada” a pesar de ser un establecimiento que sí admite este tipo de tarjeta. Continuar leyendo “Pagos NFC con el móvil: una auténtica pesadilla”

¿Teléfono móvil o cámara compacta?

No es una novedad decir que el mercado de las cámaras compactas se encuentra en estado catatónico. La diferencia que hay entre las ventas de móviles y las de cámaras simplemente no tiene comparación. Como podéis ver en este artículo de Xataka Foto, es un segmento que ha ido menguando a medida que los teléfonos móviles han ido ofreciendo cámaras cada vez mejores. A mi me llama especialmente la atención una de las gráficas del artículo que  se sale de escala cuando tenemos que comparar los teléfonos móviles con las cámaras compactas.

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