El correo electrónico lleva acompañándonos años. Es uno de los primeros servicios que surgieron cuando apareció internet. La principal ventaja que tiene es que no es de nadie. No es una plataforma tipo facebook, es simplemente un protocolo de comunicación entre una máquina que hace de servidor y otra que hace de cliente al igual que el servicio de correos normal. Envías una carta a un amigo, llega a la oficina de correos y la oficina de correos la manda a casa de tu amigo. El email hace lo mismo sólo que electrónicamente. La oficina de correos es un servidor al que le llegan los mensajes el cual los va enviando a por la red hasta que llega al destinatario.

El sistema ha evolucionado algo con el tiempo, especialmente en lo que concierne a la seguridad y a la posibilidad de enviar mensajes de mayor tamaño, pero lo básico sigue siendo igual: un protocolo de comunicación entre un cliente y un servidor.

La llegada de gMail:

El tiempo pasa y el email se convierte en un servicio masivo que todo el mundo tiene, y en esto juegan un papel fundamental los servicios de correo electrónico tipo hotmail o yahoo. Pero de pronto surgió un servicio de correo electrónico gratuito que destacó de todos los demás: gMail de Google. Un espacio de almacenamiento enorme y el mejor gestor web de correo electrónico. Y para decir esto último hay motivos claros:

  • Mensajes por conversaciones: Hasta ese momento los lectores de correo electrónico muestran los mensajes por fecha, colocando el más reciente al principio y el más antiguo al final. Cuando surge un intercambio de mensajes entre varias personas sobre un mismo tema es fácil perder le hilo de la conversación. Google es uno de los primeros en implementar por defecto una bandeja de entrada organizada por conversaciones, donde todos los mensajes que hablan sobre un mismo tema aparecen juntos.
  • Uso de etiquetas en lugar de carpetas: Esto es una característica un tanto peculiar de gMail que es tremendamente útil pero que hace que algunos lectores de correo electrónico no se lleven bien con él. Normalmente la clasificación de correos por parte del usuario se hace en base a carpetas de manera jerárquica. Nos hacemos una estructura de carpetas (Trabajo>Proyectos>Europa por ejemplo) en la que vamos clasificando los correos. Un mensaje sólo puede estar en una carpeta concreta. Con etiquetas todo cambia. No hay una estructura jerárquica, con lo que un mismo mensaje puede estar en varias carpetas. Aunque más que carpetas sería más correcto decir “etiquetas”. Un mensaje puede estar relacionado con el trabajo, con un proyecto concreto y con una reunión. Le asignaré las etiquetas proyectos, reuniones, trabajo, lo que facilita mucho la tarea de clasificación y posterior búsqueda.
  • El buscador más potente: Google se ha convertido en el buscador más utilizado del mundo y uno de los más eficaces a la hora de encontrar un sitio web en internet. Aplicando esa misma tecnología a todos nuestros correos podemos localizar cualquier correo con sólo poner unas cuantas palabras clave. Esto hace incluso que la tarea de clasificación de los correos sea innecesaria.
  • Mucho espacio de almacenamiento: Con el tiempo ha ido creciendo. Ahora está (si no recuerdo mal) en algo más de 7 Gb. Esto interesa porque puedo tener en un único espacio todo mi correo y cosultarlo al instante desde cualquier lugar del mundo.
  • Una eficaz implementación de los alias: Desde gMail puedes enviar correos electrónicos utilizando cualquiera de las identidades que tengas en internet. Esto te permite tener un único buzón al que llega todo tu correo de manera centralizada y responder con la identidad que mejor corresponda a cada mensaje.

¿Y por qué dejo de usar gMail?

Entonces si tiene todas estas ventajas, ¿por qué escribo un post que incita a dejar de usar gMail? Pues una sensación de falta total de privacidad. Cuando la propia compañía te dice que escanea tu correo para ponerte publicidad no puedes esperar mucho en este tema. Además el centralizar decenas de Gb de correo en un único sitio proporciona una información muy completa de mi. ¿Qué pasa si alguien hackea mi cuenta y accede a los 20 Gb de email que he almacenado en los últimos años? Pues que obtiene un tesoro que puede darte más de un dolor de cabeza.

Los correos personales los manejo con una cuenta de iCloud, y los de trabajo con los que me proporciona la institución en la que desarrollo mi actividad laboral. Cuando se me llena el servidor imap guardo copia en local que dejo en un disco duro externo por si alguna vez tengo que consultarlo. Ya no hay circulando en el ciberespacio esos 20Gb de información mía que nunca sabes en manos de quién puede caer. Para facilitar esta transición Google proporciona una herramienta llamada Takeout.

Insisto en que el servicio es muy bueno, pero Google debería dar una respuesta más clara al creciente interés que existe por el tema de la privacidad y la seguridad.