¿Cuántas veces te has arrepentido un segundo después de pinchar el botón de “Enviar” al darte cuenta que el destinatario del mensaje era “el otro Pepe” o que el contenido no era el correcto, o simplemente que te habías olvidado de adjuntar el anejo?

Ahora puedes, durante 5 segundos decirle a Gmail que no envíe el mensaje: pruébalo activándolo en el laboratorio