Diesel vs Híbrido: ¿cuál gasta menos?

Al final uno se cansa de leer comparativas entre diesel e híbridos para responder a una pregunta bien simple: ¿cuál de las dos tecnologías consume menos? Pues no hay nada mejor que probarlo uno mismo, y he decidido aprovechar estos días de fiesta durante la Semana Santa para hacer esa prueba. Un viaje largo, de Valencia hasta Asturias, y dos coches, uno híbrido y el otro diesel.

Los dos coches en cuestión son un Lexus CT 200h y un Toyota Avensis. El primero monta un motor de gasolina de 1.800 centímetros cúbicos asistido por un motor eléctrico que en su conjunto ofrecen 136 CV, y el segundo un diésel de 2.000 centímetros cúbicos y 126 CV. El Lexus es más pequeño que el Avensis, con lo que como estamos comparando consumos sí que interesa saber el peso de cada uno de ellos: Toyota 1.565 kg y Lexus 1.370 kg. Luego tendremos que compensar esta diferencia a la hora de hacer la comparativa.

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Tomé datos de tres trayectos distintos. Dos de ellos incluían recorridos urbanos y uno de ellos consistió en más de 800 km de autopista. Los recorridos los hice en Asturias, tomando como base la localidad de Infiesto, un pueblo precioso cerca de los Picos de Europa

Trayecto 1: Infiesto-Oviedo-Infiesto

Un total de 115 km, con un recorrido combinado de carretera, autopista y ciudad. En este caso la balanza se decanta por el híbrido, que consumió 5,2 l/100 frente al diesel que alcanzó los 6,2 l/100.

Trayecto 2: Infiesto – Covadonga – Cangas de Onis – Infiesto

Este recorrido fue mayoritariamente por carretera llegando a los 80 km. Incluye la subida hasta Covadonga, con la posterior bajada, y algunos km buscando aparcamiento en Cangas de Onis. De nuevo el híbrido sacó mejor consumo, 4,7 l/100 frente a los 5,6 l/100 del diésel.

Trayecto 3: Infiesto – Valencia

Un pequeño tramo de carretera al principio y el resto autopista. Aquí el resultado, aunque por poco, es favorable para el diésel, que sacó un consumo de 5,2 l/100 frente a los 5,3 l/100 del híbrido tras terminar los 850 km que separan las dos localidades.

Conclusiones:

La primera corrobora lo que llevo diciendo de manera intuitiva desde que tengo el híbrido: el consumo en carretera es similar a un diésel, es en ciudad donde la cosa se decanta por el híbrido. Basta con observar los trayectos 1 y 2 que, en cuanto incluyen algo de ciudad, rebajan el consumo del híbrido en casi un litro frente al diésel.

Otra cuestión interesante es calcular el consumo por kg de coche, porque hemos visto que el diésel supera en 195 kg al híbrido de la comparativa. Veamos, en el trayecto 1 el híbrido gastó un total de 5,98 litros, que dividiéndolo entre su peso nos da un ratio de 0,0043 l/kg, en el trayecto 2 gastó 3,76 litros con un ratio de 0,0027 l/kg y en el trayecto 3 utilizó 45,05 litros con un ratio de 0,0328 l/kg. En el diésel estos ratios quedan en 0,0045 l/kg en el trayecto 1, un total de 0,0028 l/kg para el trayecto 2 y 0,0282 l/kg. Queda claro entonces que el diésel es más eficiente moviendo cada kg de peso en los trayectos largos que en los cortos.

A la hora de decantarse por una tecnología u otra siempre que tengamos como objetivo lograr un consumo menor, dependerá del uso. Si sólo usamos el coche para hacer viajes y por ciudad casi no lo usamos da igual elegir un híbrido que un diésel. Incluso puede que el diésel sea más económico porque el litro de gasóleo suele ser más barato que el de gasolina. Si usamos el coche todos los días e incluye tramos de ciudad parece que será mejor utilizar un coche. El motivo principal está en que los principales consumos del coche se dan cuando tenemos que mover el coche desde los 0 km/h hasta una velocidad. Además los motores convencionales funcionan muy lejos de su óptimo a velocidades inferiores a los 80 km/h. Con un híbrido pasar de 0 km/h a 20 km/h se hace casi siempre con el motor eléctrico, y cuando entra el de gasolina ya tiene que utilizar menos energía. Además hay muchos momentos en la ciudad en que el motor de gasolina está literalmente parado, y no sólo cuando esperamos a que un semáforo se ponga verde, sino cuando vemos que faltan 100 m para un semáforo en rojo y levantamos el pie del acelerador. Ahí ya se ha parado. Recorremos bastantes km con el motor de gasolina parado. Realmente el híbrido es un coche de gasolina asistido por un motor eléctrico y con un conjunto de baterías dimensionadas para recuperar parte de la energía que un coche convencional simplemente pierde. Para mi es una tecnología de transición hasta que dispongamos de coches 100% eléctricos, que son mucho más eficientes en el uso de los kmh (de la energía) que los motores de combustión tradicionales.

Bueno, espero que sea de utilidad a quien lo lea!

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