Un viaje siempre es una aventura, sea de trabajo o de vacaciones, algo nuevo suele acechar a la vuelta de la esquina y el aeropuerto es muchas veces con lo primero que te encuentras. Conocer algo del aeropuerto de destino ayuda mucho a la hora de planificar el viaje, por eso siempre busco información del aeropuerto, aunque no siempre se encuentra gran cosa más allá de la página oficial del aeropuerto que suele ponerlo todo de color de rosa.

Para empezar os dejo este vídeo donde podéis ver por vosotros mismos el aeropuerto de Stansted  con una grabación de un recorrido por ese aeropuerto:


Este post es precisamente para eso, para compartir mi experiencia en el aeropuerto de Stansted. Es uno de los aeropuertos que rodean Londres y es un destino bastante habitual para compañías como Ryanair.

En términos generales es un aeropuerto correcto y bastante funcional. Lo primero con lo que me encontré es con el puesto de control de pasaportes. El Reino Unido no forma parte de la zona Shengen, esto quiere decir que toda persona que entre al país debe presentar su pasaporte. La revisión del pasaporte la dividen en tres colas: pasaporte electrónico, ciudadanos del Reino Unido y la Unión Europea y resto del mundo. El pasaporte electrónico lleva en su interior un chip y puede diferenciarse porque en alguna de las cubiertas tiene impreso el siguiente logotipo.

El chip incorpora información biométrica nuestra (huella dactilar) junto con otros datos. Stansted tiene un gran número de puestos de control de pasaporte automáticos y el sistema funciona muy bien: basta con poner el pasaporte y la huella dactilar sobre el lector. La sorpresa me la llevé cuando te dicen que no pueden utilizarlo menores de edad, con lo que si viajas con niños es obligatorio acudir al control manual de pasaporte. Las colas suelen ser bastante largas y como mínimo hay que esperar unos 30 minutos antes de cruzar la frontera.

Una vez pasado el control de pasaportes accedes en pocos minutos a la zona de recogida de equipajes. Normalmente estará en la cinta dando vueltas si has tenido que pasar el control manual de pasaportes.

La conexión con Londres es muy buena. Siguiendo las indicaciones del aeropuerto se accede en poco más de 10 minutos a la zona de trenes y autobuses. La estación de tren está en el propio aeropuerto. Lo más recomendable es tomar el Stansted Express, que en 45 minutos llega a la estación de Liverpool Street. También es posible tomar un tren con destino a Cambridge. Los billetes se pueden comprar por anticipado en el sitio web, algo bastante recomendable si no quieres hacer esperas innecesarias. Además del tren está la opción del autobus, que ofrece más destinos. Para llegar al autobus se siguen las mismas indicaciones que para el tren hasta llegar a una zona exterior en donde están esperando las diferentes líneas. En esa zona hay baños, zona de espera cubierta y cafetería.

Si haces noche en alguno de los hoteles del aeropuerto, allí también paran los autobuses que van al Holiday Inn y al Hilton. Los autobuses pasan cada 20 minutos aproximadamente hasta la 1:00 AM. Si vas a llegar más tarde de esa hora tendrás que tomar un taxi hasta el hotel. Los hoteles están a unos 10 minutos en autobus de la terminal del aeropuerto.

En Stansted operan las principales compañías de alquiler de vehículos (Avis, Sixt, Hertz, Europcar…). Las oficinas de recogida y entrega de los vehículos no están en el mismo edificio terminal ni en un parking anexo. Se encuentran ubicadas a algo más de 5 minutos en autobus. El servicio es gratuito, salen cada 10 minutos en dirección “Rental Car Village”. Esto es importante tenerlo en cuenta especialmente a la hora de devolver un coche, que es cuando normalmente vamos con el tiempo más justo. Si utilizas GPS es mejor ponerle como destino “Stansted Airport” y no “Stansted Airport Car Rental”. Si usas la segunda opción te llevará a una zona de oficinas cerca del aeropuerto donde no se puede dejar ningún vehículo. Es mejor marcar como destino “Stansted Airport” y, una vez allí, seguir las indicaciones hacia “Rental car returns”. El acceso al parking de coches de alquiler está controlado por una barrera automática. Cada empresa de alquiler tiene su propia zona y su propia barrera, que se abre automáticamente cuando te acercas a ella. Las llaves se depositan en la “Return key box” de la compañía con la que hayas alquilado el vehículo. Después se toma el autobus a la terminal.

Ya de vuelta, especialmente si viajas con una compañía de bajo coste, recuerda llevar la tarjeta de embarque impresa. Si tienes que facturar equipaje te encontrarás con un sistema automático de recogida de maletas (casi todo es self service como puedes ver). El sistema funciona a la perfección. Se deja la maleta encima de una báscula, se pone la tarjeta de embarque encima del lector y automáticamente se imprime la etiqueta. Recuerda que la tarjeta de embarque que presentes al lector debe ser la que has indicado que va a facturar maleta. Una vez hecho esto basta con acercarse a las cintas, volver a presentar la tarjeta de embarque y depositar la maleta en la cinta hasta que la pantalla muestra el Ok. Hay una cola que pone “Business Plus”, que no hay que confundir con la prioridad de embarque.

Para ir a las puertas de embarque hay un único acceso y hay que seguir las indicaciones “all gates”. Cuando llegues al control de seguridad es posible que te encuentres con una cola larga, pero es bastante eficiente y en poco más de 10 minutos estás en el escaner pasando las maletas. Pasado el control de seguridad toca dirigirse a la puerta de embarque. A las primeras 50 puertas se puede acceder andando desde el control de seguridad. Llegar, por ejemplo, a la puerta 42 toma casi 15 minutos andando. Para el resto de puertas hay que utilizar un tren interno al que se accede fácilmente al poco de pasar el control de seguridad.

Resumiendo, estos son los temas a recordar:

  • Utiliza el control de pasaportes electrónico siempre que no viajes con menores de edad
  • La recogida y entrega de vehículos de alquiler se encuentra a 10 minutos del edificio terminal
  • Desde que llegas al aeropuerto hasta que alcanzas la puerta de embarque necesitas como mínimo 25 minutos si no tienes que facturar equipaje y 35 minutos si facturas equipaje