Valencia es una de las mejores ciudades que conozco para circular en bicicleta. Tiene una orografía tan poco accidentada que prácticamente toda la ciudad es llana. Además dispone de una red de carriles bici que lleva camino de alcanzar los 90 km en la ciudad y el servicio de alquiler de bicicletas Valenbisi ha tenido mucho éxito. Esto sitúa a Valencia como  una de las ciudades españolas con un mayor índice de utilización de la bicicleta por ciudadano.

Sin embargo, a pesar de estas buenas cifras, sigue existiendo un riesgo elevado para los ciclistas urbanos. Llevo circulando en bicicleta por la ciudad desde hace casi 25 años y he visto de todo. Desde la falta de conciencia absoluta que había por parte del peatón hacia el carril bici en los años 90, hasta la situación actual en la que no queda muy claro quien es quien en la acera. Esto ha ocasionado que el que el 71% de los conflictos en los que se ve involucrado un ciclista están causados por los peatones, tal y como demuestra un reciente estudio de un grupo de investigación de la +Universitat Politècnica de València – UPV .
Y es que con el ciclista se da una interesante paradoja: por un lado el automovilista se siente molesto con el ciclista cuando va por la calzada porque va demasiado despacio, mientras que el peatón ve como un peligro al ciclista por ir demasiado deprisa. Al mismo tiempo el ciclista está ya cansado de ver la poca concienciación del peatón y la prepotencia de muchos automovilistas que, literalmente, consideran que “la calle es suya”.
Los modelos de carril bici.
El modelo de carril bici mayoritario por el que se optó en esta ciudad es el de una infraestructura que se construyó quitándole terreno al peatón en la acera. Con los años empezaron a utilizarse otras alternativas en las que el carril bici se situaba en la calzada protegido de la zona de los coches con algún bordillo o similar. También hay algunas calles preferentes para ciclistas, normalmente calles estrechas y de poco tráfico en las que la velocidad se limita a 30 km/h. En otras ciudades, como por ejemplo Pamplona, se marca con una línea la zona de la acera que puede ser utilizada por los ciclistas. Esto último es otra alternativa pero es todavía más confuso que la existencia de un carril bici claramente delimitado.
El problema de un carril bici en la acera: convivencia peatón-ciclista
Optar por poner el carril bici en la acera fue una solución buena para el ciclista, pero mala para el peatón que, como decía, sintió que le robaban un trozo de su espacio. No olvidemos que aunque vayamos por el carril bici, el peatón siempre tendrá preferencia por ser el elemento más débil en este caso. Esto requiere conducir con precaución y moderando la velocidad, especialmente en las zonas por las que cruzan los peatones hacia los semáforos, pasos de peatones o a las salidas de los colegios. Para moderar esto el Ayuntamiento ha optado por señalizar estas zonas, de tal manera que el ciclista ceda el paso explícitamente al peatón en esos lugares. Sin embargo, ha utilizado una señalización confusa: el “ceda el paso“. Esta señal normalmente se aplica a vehículos que deben ceder el paso a otros, pero no a vehículos que ceden el paso a peatones. ¡Para eso ya están los pasos de peatones! La cuestión es que actualmente el ciclista no es consciente de que tiene que ceder el paso y el peatón no es consciente de que en esas zonas tiene explícitamente preferencia frente al ciclista.
En estas zonas bastaría con utilizar un paso de peatones o dibujar en el suelo la señal de zona peatonal/ciclista como está hecho en algún otro lugar. Todo esto conlleva a la conclusión que mencionaba antes: la mayor parte de conflictos se causan con peatones. El problema a mi entender no es del peatón, salvo casos puntuales de falta absoluta de conciencia, es el de una infraestructura que no resuelve bien la convivencia bicicleta-peatón. En algunas ocasiones, como puede ser en algunos tramos de la Ronda Norte, se ha incluido un carril bici por la acera en una zona con gran tránsito de peatones que sólo disponen de un ancho de poco más de un metro. Al mismo tiempo como ciclistas debemos ser conscientes de que el elemento más débil de la vía es el peatón, con lo que hay que tomar las precauciones adecuadas. De hecho la ordenanza de circulación prohíbe circular a más de 15 km/h por el carril bici.
¿Cómo circular por la calzada?
  1. Cuando un ciclista circula por la calzada junto con otros vehículos, es importante marcar siempre bien la dirección que se pretende seguir, evitando hacer maniobras extrañas, cambios de carril rápidos, zigzaguear entre coches y maniobras de ese estilo.
  2. Es fundamental señalizar con el brazo los cambios de dirección que vayamos a realizar. Brazo derecho hacia la derecha para doblar a la derecha y brazo izquierdo hacia la izquierda para doblar hacia la izquierda. Esto es mucho más claro que usar sólo indicaciones con el brazo izquierdo.
  3. Los días de lluvia hay que tener especial cuidado con la pintura de algunos pasos de peatones, que pueden hacernos resbalar.
  4. Ante la duda, dejar siempre preferencia al vehículo. Esto nos evitará muchos accidentes. No olvidemos que, en caso de accidente, es el ciclista el que más daños va a sufrir.
  5. En las calles en las que haya vehículos aparcados en batería no circular demasiado cerca de ellos. Alguno puede hacer marcha atrás para salir y no vernos.
  6. Cuando hay vehículos aparcados en fila no ir demasiado cerca de ellos. Alguno podría abrir la puerta justo cuando pasamos al lado.
No se puede circular por la acera.
Después de leer la ordenanza municipal que regula la circulación de vehículos en Valencia la conclusión es clara: no se puede circular en bicicleta por la acera. Aunque dice que los ciclistas podremos circular por zonas peatonales bajo una serie de condiciones (paso humano, guardando distancia de 1 m con peatones…) prohíbe expresamente usar la bicicleta en la acera cuando no haya ningún carril bici.
Además el creer que podemos circular por la acera hace que utilicemos pasos de peatones como si fuesen de ciclista, y esto es un error muy peligroso. Esto lo he vivido como conductor: estar a punto de cruzar un paso de peatones por el que no viene nadie y que, de pronto, aparezca una bicicleta a gran velocidad que pasa casi sin mirar. El conductor en esos casos espera un peatón, que camina a paso humano, con lo que el tiempo de reacción del conductor se adecua a esa situación. Sin embargo, que aparezca un ciclista a 15-20 km/h puede no dar tiempo al conductor a frenar y provocar un accidente.
Otro tema a tener en cuenta es que, según la ordenanza, no se puede circular por los jardines públicos. En el caso del viejo cauce del río Túria no nos afecta porque sí que existe un carril bici delimitado a lo largo de todo el recorrido, pero en otros casos podemos encontrarnos con una multa por parte del agente municipal que haya por la zona.
¿Qué hacer cuando hay un paso subterráneo?
Yo nunca he sido partidario de circular por los pasos subterráneos. Suelen no tener arcén, los coches circulan a una velocidad muy superior a la permitida y la menor iluminación hace que seamos menos visibles. He visto que, además, la ordenanza municipal prohíbe circular por los pasos subterráneos. La cuestión es que hay que evitar los pasos subterráneos en la medida de lo posible, aunque siempre pueda parecer tentador ganar uno o dos minutos por utilizar ese paso.
Sí se puede circular por el carril bus.
Los ciclistas, según dice la ordenanza municipal, circularán “por los carriles más próximos a las aceras”. Esto incluye los carriles reservados al taxi y al autobús. Evidentemente circular entre el carril bus y el carril siguiente supone un riesgo muy elevado que no se debe tomar. Siempre hay que circular en el carril más cercano a la acera. Incluso se especifica que “se puede ocupar la parte central del mismo”, con lo que ya no debemos preocuparnos de algunos taxistas enfurecidos.
Cuando voy por el carril bici siempre me queda la duda de si es conveniente adelantar a un autobús que está parado recogiendo pasajeros. Si voy a abandonar el carril bus en breve sí que suelo adelantarlo, pero si tengo que ir más tiempo es mejor esperar para evitar tener al autobús circulando detrás de ti durante todo el trayecto.

El uso del casco.
Con este tema hay bastante polémica. Actualmente es obligatorio utilizar el casco por carretera para todos, mientras que por ciudad sólo lo es para menores de 16 años. Algunos dicen que obligar a utilizar el casco a todos en ciudad iría reduciría el uso de bicicletas y es particularmente problemático para los sistemas de alquiler. Mi consejo es usarlo siempre. Es cierto que hay países como Holanda donde no es obligatorio el casco, pero esos países son una singularidad en la que el colectivo de ciclistas y conductores es prácticamente el mismo. En otros entornos esto no sucede y el respeto por los ciclistas tanto por peatones como por conductores es escaso. Por corto que sea el recorrido la probabilidad de accidente existe (cruce por un paso de cebra, un bache no visto…), con lo que mejor estar preparado para esa situación. Hay empresas que incluso comercializan cascos plegables para poderlos llevar siempre contigo.



Las obligaciones de peatones y conductores.
Teniendo en cuenta que el 71% de los conflictos son causados por peatones y el resto por vehículos a motor, este post quedaría incompleto si no recordase cuáles son sus obligaciones. Aquí simplemente extracto lo que dice la ordenanza municipal al respecto:
  1. Los peatones podrán cruzar los carriles bici, pero evitarán permanecer en ellos y caminar a lo largo de los mismos.
  2. Los conductores de vehículos motorizados que pretendan adelantar a un ciclista, lo harán ex- tremando las precauciones, cambiando de carril de circulación y siempre y cuando quede, como mínimo, un espacio lateral libre de 1,5 m entre la bicicleta y el vehículo.
  3. Los conductores de vehículos motorizados, cuando estén circulando detrás de una bicicleta, mantendrán una distancia de seguridad prudencial y proporcional a la velocidad, que nunca po- drá ser inferior a 3 m.
  4. Los conductores de vehículos motorizados, cuando estén circulando por ciclo calles, lo harán a una velocidad máxima de 30 Km/h, debiendo observar y respetar en todo momento la prioridad del tráfico ciclista.
  5. Queda prohibida la parada y el estacionamiento de vehículos en los carriles señalizados para la circulación de bicicletas. 

Las infracciones.
Hace poco pude fotografiar una infracción grave de un conductor que, con toda tranquilidad, decidió circular con su todoterreno por encima del carril bici después de haber cruzado las baldosas que protegen el carril bici. Recuerdo que lo puse en twitter y tuve un gran número de retweets de personas, como yo, indignadas. Le enseñé la misma foto a un agente de policía local que había por la zona y, tras resoplar, me dijo que si no se veía la matrícula no podían hacer nada.
Para aumentar la concienciación respecto a estos temas debemos dar difusión a cualquier infracción que observemos, y para eso nada mejor que twitter. Siempre haciendo referencia al ayuntamiento en el que nos encontremos, la policía o similar. Podemos utilizar un hashtag como #biciDenuncia.

Las normas de circulación
La realidad es que infracciones tan graves como esta son poco habituales, pero demuestran una manera de actuar preocupante. Las normas se cumplen poco. Todos los días vemos peatones que se saltan semáforos en rojo con sus hijos de la mano, conductores que circulan habitualmente muy por encima de la máxima de 50 km/h permitida en ciudad y ciclistas que con demasiada frecuencia no esperan a que el semáforo se ponga verde. Tan sólo tengamos cuenta que esta situación eleva considerablemente el riesgo de accidente.