Recuento semanal: ¿Duplicidades o dejadez de la Administración?

Las duplicidades y la proliferación de universidades privadas:
Las tensiones que se están abriendo en el sistema universitario con el incremento de universidades privadas son muchas. El discurso oficial, promovido por el Ministerio de Educación sugiere la existencia de “demasiadas universidades” y la necesidad de su especialización para ser competitivas a nivel internacional. Por su parte algunas comunidades autónomas pretenden “racionalizar” su oferta de educación superior, como es el caso de la Comunidad Valenciana en donde se promueve la iniciativa “mapa de titulaciones“, que quiere, entre otras cosas, evitar duplicidades.

Sin embargo este discurso oficial choca con una realidad bien distinta. Cada día nos despertamos con la autorización de nuevos grados por parte de la Generalitat. El tema más llamativo es que, como decía antes, a pesar de que se dice que existen demasiadas universidades en España, se sigue dando vía libre a la creación de más universidades de carácter privado que van consolidando un sistema privado de educación superior. Un sistema de educación superior privado que, salvo algunas excepciones, no cumple con las tres misiones que toda institución de educación superior que se denomine Universidad debería cumplir (docencia, investigación y relación con el entorno). En el caso de la Comunidad Valenciana, donde ha habido una gran explosión de universidades privadas en los últimos años, el sistema queda estructurado de la siguiente manera:

  1. Universidades Públicas:
    1. Universitat Politècnica de València (+UPV): 35.000 estudiantes
    2. +Universitat de València – Estudi General : 55.000 estudiantes
    3. +Universitat Jaume I : 13.200 estudiantes
    4. Universidad de Alicante: 30.100 estudiantes
    5. +Universidad Miguel Hernández de Elche : 19.000 estudiantes
  2. Universidades Privadas:
    1. +Universidad Católica de Valencia (UCV) : 13.500 estudiantes
    2. +Universidad CEU Cardenal Herrera : 6.700 estudiantes
    3. +Universidad Internacional Valenciana – VIU : 1.300 estudiantes
    4. +Universidad Europea de Valencia
    5. Universidad Católica de Alicante (recientemente aprobada)
    6. Universidad Mare Nostrum (en trámites de aprobación)

El incremento de la oferta y el caso de Medicina:
Uno de los efectos que tiene la creación de más instituciones es el inmediato incremento de la oferta de algunas titulaciones. Este ha sido el caso de Medicina, del cual se hacen eco diferentes medios durante esta semana. Hasta hace bien poco en la Comunidad Valenciana sólo existían dos facultades de medicina (Universidad de Valencia y Universidad de Alicante). Posteriormente dos universidades privadas sumaron esta carrera a su oferta de grados (Universidad Católica de Valencia y Universidad Cardenal Herrera CEU) y una pública (Universitat Jaume I). Además, las dos universidades privadas más recientes también resaltan que dispondrán de un grado en Medicina. Esto quiere decir que, en los próximos años, se podrá cursar Medicina en 6 universidades distintas de la Comunidad Valenciana. Hay que recordar que, al igual que otras titulaciones que requieren prácticas para la obtención del título, para conseguir el título de Medicina es requisito imprescindible haber hecho prácticas en un hospital.
¿Qué efectos ha tenido este importante incremento en la oferta de plazas de medicina? En un artículo de El País se sugiere que puede afectar al perfil de los estudiantes que acceden a estas carreras. Un incremento en el número de plazas incide directamente en la nota de corte necesaria para acceder a la misma (no ya en una titulación de una universidad en cuestión sino más bien en el sistema en su conjunto). Pero además de este tema surge un problema mayor, relacionado con las prácticas que estos estudiantes deben realizar en hospitales. Si bien el sistema público de educación superior siempre ha tenido estrechos vínculos con la red de hospitales públicos (de ahí el carácter “universitario” de muchos hospitales como el Hospital Clínico Universitario de Valencia o el Hospital Universitario Sant Joan d’Alacant). Estos vínculos incluyen, entre otras cosas, la realización de prácticas por parte de los estudiantes. Estas prácticas implican el uso de una serie de recursos por parte de los estudiantes en los hospitales así como la dedicación de tiempo del personal médico de los centros hospitalarios. Estos costes son asumidos en su totalidad por el sistema público.
¿Qué sucede en el caso de las universidades privadas? El debate se centra en si las universidades privadas pueden hacer uso de los recursos de la red de hospitales públicos sin coste. Una alternativa sería que estas universidades suscribiesen convenios con hospitales privados en los que los estudiantes pudiesen realizar prácticas. Estos convenios deberían incluir la contraprestación económica que la universidad debería aportar al hospital por hacer uso de los recursos del centro hospitalario. A su vez la universidad, al ser privada, debería repercutir estos costes directamente sobre su alumnado. No obstante, la mejor opción sería que la universidad dispusiese de su propio hospital,  como es el caso de la Universidad de Navarra y la Clínica de la Universidad de Navarra, donde se ha constituido claramente un polo de excelencia en medicina a nivel nacional e internacional.
Sin embargo en la Comunidad Valenciana parece que la Generalitat Valenciana se ha propuesto suplantar la iniciativa de las universidades privadas y los hospitales privados preparando un marco legislativo que permita a estas instituciones hacer uso de la red de hospitales públicos. Esta fórmula soluciona a corto plazo el problema que tienen algunas de las nuevas universidades que aspiran a ofertar formación en medicina. No obstante genera importantes dudas sobre el uso de recursos públicos para fines privados, provoca tensiones con las universidades públicas que imparten medicina y no contribuye al desarrollo de sinergias entre universidades privadas y hospitales privados.

Las prácticas universitarias:
Mientras tanto, respecto a las prácticas del resto de titulaciones, el Ministerio se ha propuesto por fin al vacío legal que quedó con la normativa anterior y las diferentes sentencias judiciales que le siguieron. Según apuntan los medios ni las empresas ni los estudiantes tendrán que pagar cotización a la Seguridad Social por la realización de estas prácticas, que a fin de cuentas forman parte del período formativo de los estudiantes y son de carácter obligatorio tras la adaptación de los diferentes grados al Espacio Europeo de Educación Superior. Sin embargo las diferentes partes implicadas (Ministerio, Estudiantes, Sindicatos, Empresas y Universidades) parecen tener puntos de vista distintos sobre este tema.
Como todas las semanas (probablemente motivado por el proceso de venta en el que se encuentra inmersa la VIU), la Universidad Internacional valenciana vuelve a aparecer en los medios. La noticia son sus resultados anuales en los que destaca un incremento del 35% en el número de alumnos. A vuelta con el tema que comentaba al principio de este post, +Las Provincias vuelve a insistir en las duplicidades que se crean con estas titulaciones (La VIU oferta, entre otras cosas, titulaciones como ADE o Derecho). No obstante la modalidad a distancia de esta universidad apunta hacia un público objetivo distinto.
Los retrasos en los pagos a las universidades:
Al igual que en otras administraciones, los retrasos en los compromisos que tienen los gobiernos autonómicos generan importantes tensiones de tesorería. En la Comunidad Valenciana, si bien la situación ha mejorado en los últimos meses, esta situación ha obligado a las universidades a incurrir importantes costes de financiación y a incrementar su morosidad de cara a proveedores. El periódico +Las Provincias vuelve a sacar este tema destacando que los proveedores reclaman a la +Universitat de València – Estudi General 2 millones de euros, al mismo tiempo que esta misma institución es la primera en presentar un recurso contencioso administrativo para “reclamar a la Generalitat los gastos e intereses derivados de los sucesivos impagos de la subvención ordinaria que afectaron a la institución entre los años 2010 y 2012”. La importante reducción en el presupuesto dedicado a educación superior, la deuda histórica y los problemas de tesorería que se han generado con los numerosos retrasos en las transferencias, ponen en jaque al sistema universitario valenciano. No nos olvidemos que el Sistema Universitario de la Comunidad Valenciana es uno de los primeros a nivel nacional y de los que mejor puntúa en los diferentes rankings internacionales.

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