La capacidad que tenemos los usuarios de poder publicar fácilmente en internet cualquier cosa no tiene precedentes. Desde un smartphone podemos marcar una foto y ponerla a disposición del mundo en cuestión de segundos. Tenemos a nuestra alcance múltiples posibilidades, aunque claramente hay opciones mayoritarias como Facebook o Twitter, centradas en el ámbito de las redes sociales. Otras opciones más propias de la publicación de contenidos como Blogger, WordPress o Tumblr también tienen sus seguidores. Esto abre un abanico de posibilidades con muchos solapes que conviene aclarar.
+Jose Fos siempre me ha insistido que el blog es el lugar donde está tu contenido principal, en línea con lo que comenta +Enrique Dans . Sin embargo también he visto cómo +Mike Elgan renuncia a su propio blog y se centra en Google+ no ya como red social, sino como plataforma de publicación. También es cierto que Mike publica en diferentes sitios y desde su perfil de Google+ acaba poniendo enlaces a los sitios que publica.
No obstante la duda es razonable: ¿tengo mi propio sitio web o me valgo de las redes sociales para publicar? Y hay una pregunta que va antes de esta y que es clave para cualquier persona que publique en internet: ¿cómo hago llegar mi contenido a una audiencia relevante? Y cuando digo “audiencia relevante” no me refiero a una gran audiencia, me refiero a gente que le pueda interesar lo que escribo.
El caso de Facebook es claro. Es una empresa que vive por y para su red social, con lo que no tienen dudas. Mi experiencia publicando exclusivamente en Facebook se podría resumir en la palabra “efímero“. El contenido que escribes tiene una vida muy corta y rápidamente desaparece en el feed de noticias de tus seguidores. Además te ves restringido claramente por el estilo de publicación de facebook, basado en notas breves que dificultan desarrollar algo un tema. Facebook también tiene una opción para escribir posts largos llamada Notas, pero es algo que usa poca gente y que el usuario de Facebook no espera encontrarse. Otro problema importante de Facebook es que, aunque hagas los posts públicos, sólo los ven aquellos que tienen una cuenta de Facebook. Esto no tiene porqué ser un handycap importante ya que hay una gran cantidad de usuarios, pero olvídate de aparecer en las búsquedas de Google.
Y si en Facebook hablábamos de lo efímero de las cosas, en twitter todavía más. Rápidamente puedes caer entre los cientos o miles de mensajes que un usuario de twitter tiene, aunque hay que reconocer el fuerte carácter viral que tiene el contenido. Es un sitio donde publicas cosas breves que fácilmente otros puede reenviar a sus seguidores. Aunque twitter siempre se ha definido como una herramienta de microbloging, la realidad es que la mayoría de usuarios parecen utilizarlo como un lugar donde seleccionas contenidos interesantes que después distribuyes a tus conocidos (content curator). La clave de twitter está en ser capaz de establecer conversaciones con otros usuarios sobre el tema que planteas y producir contenidos sintetizados en una frase que tengan un carácter viral.
Las plataformas de blog permiten un mejor desarrollo de los contenidos pero tienen sus dificultades para crear por ellas mismas una audiencia. En este caso no podemos basarnos simplemente en la esperanza de que encontrarán nuestro contenido a través del buscador. Siempre se tienen que valer de las redes sociales para que el contenido llegue a lectores potenciales. Blogger, comprada por Google en 2003,  es una de las más veteranas pero que se ha visto muy vapuleada por la aparición de WordPress y el ataque de un producto de la propia casa que parece navegar entre dos aguas: Google+.
Creo que la propia Google no parece tener muy claro el futuro de Blogger. Es más, viendo su política, no sería de extrañar que un día anunciasen el cierre de blogger tan pronto como viesen que Google+ se consolida. ¿Que por qué creo esto? Además de ver que Blogger no ha seguido el mismo nivel de actualización que otros productos de Google, pienso que Google+ va más allá del concepto de red social, y mezcla en un solo producto potentes capacidades de publicación con aspectos más propios de una red social. Fácilmente tu perfil de Google+ podría convertirse en tu blog. Los posts marcados como públicos los puede ver cualquiera, independientemente de que tenga cuenta de Google o no y, además, dispone de potentes herramientas de interacción con los usuarios.
En cualquier caso, a día de hoy, la opción más segura sigue siendo mantener un blog como tu sitio principal y mover el contenido en las redes sociales. Recordemos que con un blog, en el peor de los casos, puedo bajarme el contenido a mi ordenador (bajarlo de la famosa nube) y trasladarlo a otra plataforma. No obstante no debemos dejar de estar alerta a los cambios que, especialmente en este mundillo, tan rápido suceden.