Actualmente existen muchas opciones si tienes una compacta avanzada y quieres dar un salto hacia algo mejor. Yo soy partidario de la famosa frase que dice “la mejor cámara es la que tienes a mano”, por eso, a menos que seas un profesional de la fotografía, siempre recomiendo cámaras que combinan calidad con portabilidad. La calidad de las fotos depende mayoritariamente del tamaño del sensor y el tipo de sensor que lleva. Mayor tamaño de sensor mejores resultados (no me refiero al número de mega píxeles), especialmente en atardeceres, amaneceres o escenas oscuras.
Si bien la mayoría de usuarios piensa que después de la compacta el siguiente paso es una réflex, esto actualmente ya no es así. El formato réflex, que viene de varias décadas atrás, poco a poco va perdiendo terreno en el segmento amateur a favor de lo que se conocen como cámaras compactas con objetivos intercambiables. Son estas cámaras las que combinan portabilidad con calidad de imagen. Incorporan sensores de gran tamaño (comparados con las compactas) permitiendo hacer fotos de calidad igual a una réflex amateur pero con una cámara que tiene un tamaño mucho más compacto.
Este tipo de cámaras disponen de multitud de objetivos que se pueden utilizar, incluso de fabricantes tradicionales como SIGMA. En ese ámbito tenemos tres marcas enzarzadas en una feroz competencia:

  • Lumix (Panasonic): Fue el primero en optar por este tipo de cámaras y estableció el estándar micro 4/3
  • Olympus: También de las primeras y optó por el estándar micro 4/3, con lo que los objetivos son compatibles con los de Lumix
  • Sony: Hizo una fuerte apuesta con su gama NEX, pero en lugar de utilizar micro 4/3 utilizó un sensor de formato APS-C
Otras marcas conocidas han hecho algo similar pero han entrado bastante tarde en este segmento, por ejemplo Nikon, Canon, Pentax o Fuji.
Si contamos con un presupuesto de unos 400-500 euros ya tenemos bastantes opciones en estas tres marcas. En este post vamos a destacar un modelo de cada una de estas marcas
Lumix GF5:

El último modelo de Panasonic y uno de los más compactos que hay en el mercado y tiene un precio muy razonable. Además graba vídeo en alta definición.

Actualmente se puede encontrar por unos 600 euros (por ejemplo en Pixmania) con el objetivo 14-42 que, además, incluye la opción del zoom motorizado algo muy práctico para grabar vídeos, teniendo en cuenta que graba vídeos en alta definición. También se puede conseguir por 459 euros (Pixmania) con el objetivo convencional 14-42. Esta última opción no es la más recomendable ya que el tamaño de ese objetivo es bastante mayor que el otro y no dispone de la opción de zoom motorizado. Por otro lado, si quisiésemos comprar posteriormente ese objetivo ya es de por sí bastante más caro que la diferencia entre ambos kits. Una aportación interesante es que tiene la pantalla táctil, permitiendo elegir el punto de enfoque en cualquier lugar de la imagen (entre otras cosas).
Olympus PEN E-PL3:
Al igual que Lumix utiliza el estándar micro 4/3, con lo que podemos intercambiar objetivos entre ambas marcas.
Las prestaciones son similares a la Lumix GF5, aunque el sensor de la Lumix es más reciente que el de la Olympus. También permite grabar vídeo en alta definición pero no dispone de flash incorporado, siendo necesario añadirlo a la zapata que tiene en la parte superior. 
El precio que tiene es similar a la GF5 (Pixmania) con un objetivo de características similares al 14-42 manual que habíamos comentado anteriormente. El cuerpo es más grande que la GF5 y la pantalla no es táctil, aunque dispone de más controles manuales al estilo de una cámara tradicional.
Sony NEX-5N:
Es la que ofrece mayor resolución en el sensor (16,1 MPixeles) de los tres modelos analizados. El objetivo es un 18-55, bastante versátil y combina un sensor de tamaño APS-C, también excelente para este tipo de cámaras.
El tamaño del cuerpo es muy compacto pero, como puede verse en la imagen, el objetivo es excesivamente grande para el tamaño del cuerpo, haciendo que la ergonomía no sea la mejor. La cámara tiene un precio alrededor de los 600 euros (Pixmania).
Conclusión:
Si bien las tres cámaras son muy similares, yo me decanto claramente por la Lumix GF5, especialmente con el objetivo ultra compacto 14-42. La implementación de la pantalla táctil es muy buena, permitiendo acceder a la mayoría de los controles desde la propia pantalla.
Los otros dos modelos también son buenos y la elección de uno u otro puede depender de los gustos personales de cada uno. En cualquier caso con estos tres modelos cubrimos el objetivo de este post: una cámara entre 500-600 euros que permita dar el salto de una compacta hacia una cámara con la calidad de una réflex sin comprometer la portabilidad (y el uso) que le vayamos a dar a la misma.